miércoles, 6 de julio de 2011

Ojalá...

...tuviera la clásica pero siempre socorrida margarita, para ir desgranando mi futuro más inmediato.

O, mejor, un ramo entero, para darme la falsa protección que ofrece el tiempo.

A falta de ello... habrá que intentar distraerse, no pensar más que en lo que está real y palpablemente al alcance: el teclado, la cama por hacer, la habitación por ordenar... la música por oír...

Pero es inevitable.

Esa protección del tiempo no es más que una farsa, sobre todo cuando se tiene de sobra.  Tiempo, no protección.  De ésta, ando escaso.  La indefensión es muy grande, inmensa... sobre todo cuando ella está cerca.

...calma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario